GRÁFICA 1: Porcentaje de niños sin escolarizar desde 2008 en España
FUENTE: Banco Mundial, www.epdata.es
La gráfica que he elegido se titula “En España ha aumentado
el porcentaje de niños sin escolarizar desde 2008”, la fuente proporcionada es
el Banco de España, www.epdata.es.
En la gráfica, de manera horizontal se muestran los años
desde el 1999 hasta el 2016, de manera vertical, el porcentaje de niños
(unidades), y los colores muestran los sexos, el verde representa a los niños,
el rojo a las niñas y el azul a ambos sexos. Los datos que nos muestran cuando
se unen las variables horizontales y verticales son el porcentaje de niños,
niñas o ambos, escolarizados en esos años.
En cada celda, donde coinciden las variables anteriormente
mencionadas, encontramos unos datos estadísticos, los que me llaman la
atención, puesto que, si comparamos con años anteriores, ha aumentado
considerablemente el porcentaje de niños sin escolarizar a pesar que
actualmente poseemos muchos más recursos informativos, económicos, etc. Esta
gráfica me hace cuestionarme que hoy en día, siguen existiendo familias de
clase social baja, a los cuales no les llega este tipo de recursos. Los mayores
datos de niños sin escolarizar los encontramos en 2016, siendo mayor, siempre,
el porcentaje de alumnos varones. Es considerable observar que en el año 2011 y
en el año 2015 hubo un descenso en la gráfica, es decir, fueron más niños escolarizados.
También cabe mencionar que el pico más alto de la gráfica lo vemos en el año
2014, con el mayor porcentaje de niños sin escolarizar (0,88% niños de ambos
sexos).
Los niños que viven en zonas de conflicto, los niños que
trabajan y aquellos que sufren discriminación por etnia, género y discapacidad
son los más afectados, es decir, los que no tienen acceso a la escolarización. Las
estrategias que se han seguido hasta ahora, basadas en más profesores, más
clases y más libros de texto, no son suficientes para llegar a los niños más
desfavorecidos, lo que se entiende como una preocupación creciente de que los
avances conseguidos en el acceso a la educación se deteriorarán si no se
produce un cambio esencial en las políticas y en los recursos. Se necesitan intervenciones
específicas para llegar a las familias desplazadas por el conflicto, las niñas
obligadas a quedarse en casa, los niños con discapacidad y los millones que son
obligados a trabajar. Pero estas políticas tienen un precio. Se necesita una
llamada de atención para movilizar los recursos necesarios para garantizar una
educación básica para cada niño. Entre todos, debemos romper las barreras que
impiden a los niños asistir al colegio. Para cumplir la promesa de educación
universal para cada niño, necesitamos un compromiso global de inversión en tres
áreas: conseguir que más niños asistan a la escuela primaria; contribuir a que
más niños continúen en el colegio durante los cursos de secundaria y mejorar la
calidad del aprendizaje que obtienen en el colegio. No debería existir un debate
sobre estas prioridades, tenemos que cumplir las tres porque el éxito de cada
niño y el impacto de la inversión en educación, depende de las tres. Es cierto
que la pobreza es la mayor barrera de acceso a la educación.
Concluyo diciendo que para que haya grandes hombres y mujeres el día
de mañana debe de haber grandes niños y niñas en el día de hoy, y la grandeza de los
niños reside en la educación, la cual es un derecho para todos y cada uno de
ellos independientemente de su etnia, nacionalidad o características sociales o
personales.

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